Eso, o una autoescuela de reciclaje. Es curioso, pero no es una cuestión de edad ni de género, todo dios se lo pasa por el forro, mayores, jóvenes, hombres, mujeres y el resto de géneros modernos, te explico:
Este es el parking municipal, con su señalización vertical, su señalización horizontal, su entrada, su salida, su zona ajardinada, su iluminación, y sus usuarios, la mayoría de ellos con problemas de visión, pasotismo, incivismo, o un poco de todo, pero algo hay.
La zona está suficientemente señalizada, tiene su entrada por el lado derecho, su itinerario en el interior, con sus flechitas en el suelo, y su salida por la derecha...
Esta es la entrada, lo que viene siendo el acceso, por donde se entra vaya, para los que no ven, ven poco, o no entienden, NO, SALIDA NOOO, que algunos todavía no se han enterado y les da lo mismo ocho que ochenta.
Y esta es la salida, SA-LI-DAAAA, por donde se sale, no por donde se entra, que para eso hay una preciosa señal de dirección prohibida, que algunos se pasan por el forro sin importarles quien venga de cara.

Y la guinda del pastel, una vez entran, en lugar de seguir la ruta marcada, con sus flechitas en el suelo, atajan entrando en dirección contraria, total para ahorrarse menos de medio minuto en dar la vuelta reglamentaria, y todos aparcando al revés, como puede verse en la fila derecha de la imagen, donde solo uno, el primero que se ve, está estacionado correctamente, y todos, incluso los que están aparcados en batería a la derecha, salen por el carril contrario, como si les fuera la vida en dar la vuelta correctamente, o sea, casi el 90 % de los que entran, y eso es a diario. Si el ayuntamiento pone un agente de paisano sancionando se forra.
Y como suele ser habitual, muchos que se pasan las normas por el forro, son los primeros en quejarse por todo, que ya nos vamos conociendo.
¿Qué hacemos, vamos al oftalmólogo o a la autoescuela?