Desde que Pedro Sánchez llegó a Moncloa, los ingresos tributarios han crecido cerca de un 70 %. A eso se suman los fondos europeos Next Generation, que llueven desde Bruselas por decenas de miles de millones. El techo de gasto se ha disparado hasta los 226.032 millones.
El gobierno tiene tanto dinero, al menos en teoría, que se permite el lujo de despreciar fondos europeos de emergencia, como los destinados a socorrer Ceuta, porque no quiere responder preguntas indiscretas de Bruselas.
Millones de españoles sospechan que esta siendo mal empleado o robado porque los servicios básicos pierden calidad, la pobreza avanza y el país funciona cada día peor.
Hay millones de españoles que se preguntan dónde están el dinero y la dignidad de España.
La recaudación fiscal bate récords históricos. En 2025 Hacienda ingresó 325.356 millones de euros, un 10,4 % más que el año anterior. El IRPF se dispara, el IVA sigue engordando y el Impuesto de Sociedades aporta cifras que no se veían desde antes de la crisis.
Y, sin embargo, España arde y retrocede.
En julio de 2026 los montes de Madrid y Ávila se convierten en un infierno. En agosto arden todavía mas hectáreas. Decenas de miles de evacuados, emergencias nacionales declaradas y aviones Canadair llegados de Grecia e Italia porque los medios propios no dan abasto. Quince aviones militares A400M que debían reforzar la flota antiincendios siguen en tierra: el Gobierno no ha instalado los kits de extinción. Mientras los montes se consumen, el Estado pide ayuda a Europa.











