Visto en facebook, publicado por A.G.S.:
¡Hace falta mucha empatía y respeto, educación, honestidad, humanidad, sensibilidad!
Un señor que, probablemente supera los 80 años, guarda cola en un cajero, me coloco detrás de él, y cuando accede, saca un sobre que presupongo contiene dinero.
Le observo a una distancia prudencial y me percato de que es incapaz de llevar a cabo la operación. Toca varias veces la pantalla, y deduzco que no consigue lo que pretende.
Se vuelve hacia la cola, ya se había incrementado. Me mira, yo estaba justo detrás, y con un solo gesto entiendo que me pide ayuda. Inmediatamente se la ofrezco y el señor asiente con un... tímido "por favor".
Le ayudo de mil amores a realizar su gestión, pero indicándole donde tiene que ir pulsando... no quiero tocar ni un billete de los suyos, por respeto, y porque no quiero que se puedan crear confusiones con el dinero.
Él quiere hacer un ingreso... y le indico cómo debe realizarlo. El señor, a su ritmo, consigue introducir la cantidad a ingresar y termina de hacer la gestión mientras yo le digo donde tiene que tocar para zanjarla.