El Gobierno trasladó el pasado miércoles a las más importantes agencias de comunicación, relaciones públicas y distribución su convencimiento de que en el mes de septiembre habría que alertar a la población de que se producirían cortes de suministro en servicios esenciales como la distribución de energía eléctrica o de gas, un escenario que ha obligado a Pedro Sánchez a poner en marcha un comité de crisis.
El objetivo del Gobierno, según han trasladado alguno de los asistentes a los encuentros convocados esta semana por el Ejecutivo, es evitar a toda costa que se produzca un escenario de revuelta social o protestas que pudieran dar al traste con el escenario publicitado por la coalición gubernamental de recuperación económica y normalidad, a un año escaso de las elecciones y «suavizar» medidas tan impopulares como el recorte de suministros básicos.














