El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó ayer su plan de choque para dar respuesta a los efectos que está produciendo la guerra en Ucrania en la economía española. En el encuentro Generación de Oportunidades, un foro de Europa Press en colaboración con McKinsey & Company.
Ante una nutrida representación del mundo empresarial y acompañado por las tres vicepresidentas del Gobierno, Nadia Calviño, Yolanda Díez y Teresa Ribera, así como los ministros de Política Territorial, Isabel Rodríguez; de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños; de Hacienda, María Jesús Montero, y de Transportes, Raquel Sánchez.
Además, contó con la asistencia de un nutrido grupo de directivos de empresas, como el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete; el de ACS, Florentino Pérez; la de FCC, Esther Alcocer Koplwitz; el de Aena, Maurici Lucena; el de Indra; Marc Murtra; la de GSK, Cristina Henríquez de Luna; el de Santander España, Luis Isasi; el de Enagás, Antonio Llardén; la de Red Eléctrica, Beatriz Corredor; el de Iberdrola España; Armando Martínez; el de Correos; Juan Manuel Serrano, o el de Paradores, Pedro Saura, entre otros.
Asimismo, también acudieron el consejero delegado de Endesa, José Bogas; el de Acerinox, Bernardo Velázquez; el presidente de la Cámarade Comercio de España, José Luis Bonet; el director general de Ikea España; Nurettin Acar, o el director general de AWS, Miguel Álava, o el presidente de Tragsa, Jesús Casas, entre otros representantes del mundo empresarial.
Las 23 medidas adelantadas por Sánchez y que hoy serán aprobadas por el Consejo de Ministros se dividen en cinco ejes y tratarán de hacer frente a los problemas generados tras más de dos años de pandemia al que ahora se suman las consecuencias de la guerra que se está librando en Ucrania. El presidente del Gobierno aprovechó su comparecencia para solicitar el apoyo de los grupos políticos, de los que dijo que la acogida ha sido buena y el tono de las conversaciones ha sido muy constructivo.
En conjunto, las medidas tienen un coste de 16.000 millones de euros, con un impacto de 6.000 millones en ayudas directas y rebajas de impuestos y los restantes 10.000 millones en créditos ICO para amortizar el impacto de la crisis.