martes, 24 de diciembre de 2024

¡NO SEAS BOTARATE!


 

INÉDITO Y PREOCUPANTE HALLAZGO


La biotecnóloga tucumana Lorena Diblasi lideró una investigación internacional que detectó 55 elementos no declarados en vacunas COVID-19, incluyendo nanopartículas metálicas y componentes utilizados en dispositivos electrónicos. El estudio publicado por la prestigiosa International "Journal of Vaccine Theory, Practice, and Research" reveló la presencia de 55 elementos no declarados en vacunas COVID-19 AstraZeneca, CanSino, Moderna, Pfizer, Sinopharm y Sputnik V, incluyendo lantánidos citotóxicos empleados en optogenética y nanotecnología, así como metales pesados como cromo, arsénico y níquel en concentraciones alarmantes. El hallazgo de la valiente científica tucumana y su equipo, cuestionan la seguridad de las nanopartículas lipídicas (LNP) utilizadas en vacunas de ARNm y plantean serias dudas sobre la transparencia de la industria farmacéutica en el desarrollo de vacunas durante la pandemia en 2020.

Hallazgos inéditos y preocupantes

Diblasi y su equipo utilizaron espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS) para identificar la composición de las vacunas. Este método permitió detectar 12 de los 15 lantánidos (comúnmente usados en electrónica y optogenética) y 11 metales pesados, entre los que destacan:
  • Cromo: presente en el 100% de las muestras.
  • Arsénico: encontrado en el 82%.
  • Níquel: detectado en el 59%.

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miércoles, 18 de diciembre de 2024

ALIANZA CONTRA LA LIBERTAD


Una de las principales batallas que se está librando en Occidente es la batalla por la libertad de expresión. Considerada irrenunciable hasta no hace mucho, su deterioro se ha acelerado tras el exitoso experimento totalitario puesto en marcha durante la pandemia. Sin embargo, los contendientes en esta batalla no son tan obvios como parece. ¿Quiénes son los enemigos de la libertad de expresión, es decir, los amigos de la censura?

En el vértice de la pirámide (nunca mejor dicho) está el Lado Oscuro, esto es, el globalismo de Davos, ese movimiento elitista formado por un grupo de megalómanos con delirios mesiánicos que, desde su soberbia, sienten un gran desprecio e incluso un cierto odio (fruto del temor) hacia el hombre común y hacia su libertad, y sólo desean esclavizarlo «por su propio bien». Sus correas de transmisión preferidas son las instituciones supranacionales, que reúnen tres características: inelegibilidad de sus líderes, opacidad y poder. Es el caso de la UE, la ONU y su IPCC, la OMS o la OCDE, por poner algunos ejemplos.

¿SE ESTÁN CORROMPIENDO TAMBIÉN LAS ONG?