Era previsible que algo así podía suceder, solo desaparecerán los vehículos que no utilicen combustible sintético, otro gran negocio para las multinacionales, si hoy este combustible estuviera disponible probablemente habría que pagarlo a casi 3€/l, algo que la mayoría no podríamos mantener..., ellos nunca pierden.
Tras casi un mes de tensiones y de polémica, una vez que Alemania decidió no apoyar por sorpresa la nueva normativa que ya se iba a votar en el Parlamento Europeo a principios de marzo para
prohibir la venta de coches de combustión interna desde 2035,
el conflicto llega a su fina, y la Unión Europa pronto podrá aprobar una nueva regulación que iba a suponer el veto final a los coches diésel, gasolina o híbridos.
Y decíamos que iba a suponer, porque ahora en la práctica ya no lo supondrá: Alemania ha podido salirse con la suya e introducir una nueva exención en la prohibición de venta de los coches de combustión interna, que desde Bruselas no han tenido más remedio que aceptar a pesar de sus reticencias iniciales. De lo contrario, hubiese sido muy complicado sacar adelante una regulación que, a pesar de contar ya con el visto bueno previo de la Comisión Europea, los Estados miembros deben luego aprobar y avalar.