jueves, 26 de marzo de 2026

ME GUSTARÍA DEJAR DE SER UN TONTO

Publicado en Facebook por Juan Carlos Rodríguez Poré:


ME GUSTARÍA DEJAR DE SER UN TONTO.

Porque si me paso en cinco kilómetros la velocidad permitida me ponen una multa, y si no la pago en tiempo y forma me embargan lo que me tengan que embargar con intereses de demora. Mientras que si entras en España violentando nuestras fronteras eso no tiene en la práctica consecuencia alguna. Gana, por lo tanto, el que entra en este país de forma ilegal.

Porque si soy autónomo y no puedo pagar una cuota, aparte de generar una deuda con Hacienda, cada vez mayor con el paso del tiempo, no tengo derecho ni a tener una baja por enfermedad o paternidad, independientemente del tiempo que lleve cotizado. Mientras que si acabo de llegar a España en una patera tengo derecho, por mi cuerpo serrano, a todo el catálogo sanitario en cualquier lugar del territorio. Gana, por lo tanto, el que vive en este país de forma irregular.

Porque si tengo un pequeño negocio a pie de calle, generando riqueza a la sociedad, tengo que pagar IVA, IAE, el IBI correspondiente, el IRPF, o el Impuesto de Sociedades si corresponde, las cotizaciones para mi mismo y para mis empleados etc, etc, etc. Mientras que un mantero, con su sindicato y todo, puede poner su tenderete, vendiendo productos falsos, enfrente de mi escaparate sin apenas consecuencia alguna, más allá de que, muy ocasionalmente. tenga que pegarme alguna carrera delante de la policía municipal. Gana, por lo tanto, el que se busca el sustento al margen de la Ley.

Porque me puedo venir, un poner, de Marruecos con Mohamed (sin querer esto decir que los marroquíes en particular o los musulmanes en general no sean gente en su mayoría honrada, que de todo hay en la viña de Allah misericordioso y compasivo ) denunciarle por unos supuestos malos tratos, cuando Mohamed ya ha vuelto a Casablanca hace semanas y vete tú a buscarlo, y vivir todos, Mohamed, señora y extensa prole tan ricamente de todas las “ventajas” que voy a obtener al ser declarada “víctima de violencia de género”, sin demasiadas comprobaciones por parte del estado español. Vida sufragada a costa del sufrido españolito, o inmigrante ojo, que se parte el lomo para ganarse la vida honradamente. Gana, por lo tanto, el que utiliza el sistema de forma torticera y comete un fraude de ley.

Porque mientras un okupa disfruta de mi propiedad sin consecuencias legales o administrativas relevantes, durante un par de añitos mínimo, y después me la devuelve destrozada, Hacienda me obliga a tributar por los alquileres no cobrados en mi declaración de la Renta y el estado, además, me obliga a seguir pagando los suministros. Gana, por lo tanto, el sinvergüenza y el golfo.

Porque si se me ocurre ir a por un poco de musgo con los niños para adornar el belén esta navidad, y me pilla la Guardia Civil, me pueden imponer una sanción que oscila entre los 100 y los 100.000 euros en los casos más graves, mientras que si soy condenado a 700 años de cárcel por un montón de asesinatos, a los cinco años puedo estar en la calle tomando txikitos por Bilbo, y encima me bailan un aurresku los de mi cuerda, cuando salgo en régimen de semilibertad. Gana, por lo tanto, el asesino despiadado frente al padre de familia honrado que comete un pequeño error de forma no deliberada.

Porque en definitiva esto no va, ni nunca irá, de razas, religiones ni nacionalidades. Esto va de un estado injusto que protege en demasiadas ocasiones al golfo, el sinvergüenza, el canalla, el irregular, el listo o incluso el criminal antes que al ciudadano honrado, venga de donde venga. De eso va.

Por lo tanto, que quieren que les diga. Sería preferible tener el valor de ser un jeta o incluso un delincuente antes que un TONTO. Porque que te tomen por tonto jode mucho.
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Quizá deberíamos de dejar de ser tontitos todos los españoles y parar el país, pero claro, ahora recuerdo que además de tontitos, somos unos conformistas y unos cobardes.

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